
Los derechos humanos pueden definirse, en términos generales, como aquellos derechos inherentes a la naturaleza del ser humano, sin los cuales no podemos vivir como tales. Se basan en la creciente exigencia de vivir en un entorno en el que la dignidad y la valía inherentes a la persona reciban el respeto y la protección necesarios. La trasgresión de los derechos humanos y de las libertades fundamentales no es sólo una tragedia personal e individual, sino que propicia también la aparición del desasosiego político y social, que siembra las simientes de la violencia y el conflicto en el seno de las sociedades y naciones, también entre ellas. Tal y como expresa la primera frase de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el respeto de los derechos y de la dignidad humanos es “el pilar sobre el que se apoyan la libertad, la justicia y la paz mundial”.
Son derechos que cada individuo posee por el mero hecho de ser, independientemente de su procedencia, sexo, edad, etnia, cultura, idioma, posición social, opinión, habilidades o experiencias.Toda persona, en virtud de su dignidad humana, posee una serie de derechos fundamentales que deben serle reconocidos universalmente.
Aquellas personas que trabajan en organizaciones del tercer sector tanto atendiendo a necesidades sociales de los países del norte, como en cooperación internacional para el desarrollo de países del sur, tienen un especial interés en conocer los derechos humanos, que son el verdadero fundamento ético y jurídico de su trabajo.